PROGRAMA FORMATIVO PARA NIÑOS DE 6 A 12 AÑOS

El inglés no es sólo una asignatura escolar, pero la mayoría de los niños lo ven así por el enfoque de enseñanza que es habitualmente adoptado en muchos centros.

Nuestro objetivo: que los niños aprendan al máximo, sin darse cuenta.

A los niños les gusta aprender a través del juego. Es increíble su nivel de asimilación de contenidos si disfrutan de las clases. Necesitan profesores  que sepan ponerse a su nivel, QUE HABLEN SU MISMO IDIOMA, SOLO QUE EN INGLÉS. Con un enfoque siempre positivo, haciendo manualidades y juegos apoyados en sus libros de texto, con dos clases de hora y media a la semana, aprenderán el idioma de una forma natural y espontanea.

¿Por qué dos clases de hora y media semanales en vez de tres de una sola hora?

El periodo de concentración de los niños no es igual que el de los adultos. Un niño de 7 años, por ejemplo, es capaz de estar concentrado en periodos de 20 a 35 minutos. Pero antes de concentrarse, necesitan una etapa de calentamiento adecuada.

Cuando los niños llegan a clase, empezamos la fase de calentamiento con la visualización de diapositivas con audio sobre el tema del vocabulario de estudio. No son solo palabras aisladas, sino construcciones que van aumentando su nivel de dificultad gramatical. Leerán y oirán frases con esos vocabularios en distintos contextos. Acto seguido se hacen juegos rápidos con esos vocabularios, asimilándolos sin esfuerzo. El niño ya está centrado completamente en el idioma, pero hasta ese momento el aprendizaje solo ha sido un juego. Juegan, porque lo necesitan para centrarse completamente, y aunque la fase de calentamiento ha terminado en la primera media hora, su rendimiento ha sido elevado.

En la siguiente media hora, nos dedicamos por entero a su libro de texto. Es hora de concentrarse. Tienen ganas de aprender porque saben que después volverá el juego y porque quieren que sus profesores se sientan orgullosos de sus avances. Toda corrección se hace de forma constructiva, por lo que ese tiempo se les pasa volando y su asimilación es mayor.

Tras esa media hora, la concentración disminuye notablemente, pero si en ese momento termina la clase, se marchan a casa cansados después de un esfuerzo grande de concentración, y sin haber aplicado lo aprendido excepto en sus libros. El niño necesita cambiar su foco de atención y terminar de asimilar los nuevos conocimientos en su vida real: a jugar de nuevo. Hemos diseñado métodos divertidos que estimulan su aprendizaje y fomentan el trabajo en equipo interiorizando lo aprendido. Necesitan que sus compañeros sean amigos de verdad que quieren aprender inglés cada día, y la amistad se hace jugando. Las actividades de esta última media hora están diseñadas para afianzar conocimientos en equipo, aumentando su sensación de pertenencia a un grupo, y con el objetivo de que en el recuerdo del niño quede una experiencia de aprendizaje tan gratificante que le haga estar deseando la siguiente clase, que comenzará repasando lo último que estudiaron en la anterior de forma lúdica. Los resultados son espectaculares.